Para tratar el acné puedes elegir entre una gran variedad de cremas cosméticas que se consiguen fácilmente en el mercado de la cosmética o en el caso de un acné más grave deberás recurrir a cremas de la industria farmacéutica, pero también puedes optar por una mascarilla casera astringente basada en el tomate, un ingrediente esencial para combatir el exceso de grasa, el cual interviene en la aparición del acné.
Vale aclarar que se trata de una receta de mascarilla fácil de elaborar con ingredientes que siempre tienes en tu hogar. Solo vas a necesitar contar con dos tomates, una cucharada de jugo de limón y dos cucharadas de azúcar.

Para su preparación vas a comenzar aplastando los dos tomates previamente a quitarle la piel y las semillas, puedes optar por colocarlos en una licuadora, entonces a este puré de tomate le vas a agregar dos cucharadas de azúcar y las dos cucharadas de jugo de limón. Habrás logrado una pasta que no debe ser líquida. Ya tienes tu mascarilla astringente para tratar el acné y la vas a aplicar sobre la zona ya sea en el rostro o en cualquier otro lugar donde haya aparecido y dejarás que actúe al menos por 15 minutos para luego retirarla con agua fría.

Esta mascarilla puedes aplicarla tres veces a la semana para lograr un mayor efecto. La incorporación del azúcar te aporta un efecto exfoliante sobre la piel mientras que el limón va a aportar su efecto blanqueador para combatir las manchas que ocasiona el acné y el tomate aportará su poder astringente y va a regular la producción de grasa. Debes ser constante en su aplicación ya que como todo remedio casero ejerce su efecto con perseverancia y además debes utilizar las cantidades indicadas ya que por esa misma circunstancia, al mono tener conservantes te servirá para una sola aplicación, luego deberás elaborar otra mascarilla cada vez que te la apliques.